Cuando lo importante siempre puede esperar
Hay días llenos de actividad en los que aquello que más nos importa vuelve a quedar pendiente. Reconocer esa intención, darle una acción concreta y vincularla con nuestro entrenamiento habitual puede ayudarnos a hacerle espacio. Abrimos un nuevo recorrido sobre la gestión del día a día, explorando cómo el movimiento puede acompañar lo que queremos desarrollar en nuestra vida.
Cuando el cuerpo también participa
Hay ideas, emociones y creencias que comprendemos con la mente pero que también se expresan en nuestra forma de movernos. Observar esa relación permite utilizar el movimiento no solo para reconocer cómo estamos, sino también para modificar, reforzar o integrar de forma consciente determinados estados e intenciones.